“La vieron más de 82 mil personas” 14 historias reales sobre el riesgo de enviar fotos desnudas

En la generación donde todos tienen un smartphone se ha vuelto bastante común que la tecnología forme parte del día a día de todas las personas, quizás en un sentido incluso un poco sobrepasado. La intimidad no es la excepción y es por eso que las personas han encontrado la forma de incluir la tecnología en el sexo.

Frente a esto nace el sexting, la tendencia a enviar fotografías sin ropa a una pareja u objeto de deseo con el fin de mantener la llama viva. El problema es que no siempre se escoge a la persona correcta para esto y las consecuencias pueden ser bastante graves si las imágenes se difunden.

El portal de seventeen se encargó de entrevistar más de 11 mil chicas de 14 a 22 años y determinó que un 62% de ellas se ha tomado y/o enviado fotos sensuales. Además, 31% creyó que es seguro. Un alarmante 13% admitió que sus fotos han sido filtradas. Eso podría explicar el por qué otro 31% admite sacarse fotos, pero no enviarlas

Nunca está de más recordar que fotos de menores de edad constituyen pornografía, aunque estén por alcanzar la mayoría de edad. Es un delito y una de las peores faltas que una persona podría cometer.

Además, hay que considerar que si eres mayor de edad y envías tus fotos, siempre está el riesgo de que el teléfono del receptor o tuyo sea robado, dejando las fotografías a merced de quien las tenga en sus manos.

Estas fueron las historias más impactantes recopiladas.

1.

“Un chico que tenía algunos de mis desnudos me pidió una pose específica. Si no lo hacía, subiría todas las demás fotos a un perfil de Facebook y agregaría a mi familia. Tenía miedo, así que le hice caso”.

Jade, 21.


2.

“Mi exnovio me amenazó con terminar si no le enviaba fotos desnuda. Le mandé y le pedí que las borrara. Dijo que lo había hecho, pero mintió. Las mostró luego en la iglesia”.

Abby, 19.


3.

“Mi hermanita, que se parece mucho a mí, le envió un desnudo a un tipo. Lo siguiente que supimos fue que alguien había creado una página de “putas expuestas” en nuestro pueblo y subieron una foto. La persona me etiquetó a mí. La escuela se involucró porque soy presidenta de la Sociedad de Honor Nacional, y debía probar que no era yo, lo que logré con una marca de nacimiento. Mi hermana tuvo que ir a un sermón. Extremadamente humillante”.

Sophia, 19.


4.

“Un chico en mi escuela hizo una cuenta privada en red social que contenía desnudos de muchas chicas. Vendió la clave de la cuenta a otros chicos para ganar dinero”.

Devin, 18.


5.

“Alguien en mi escuela hizo un Google Docs con más de 200 fotos de chicas desnudas. Teníamos 14 a 15 años, pero las fotos eran de chicas dos años menores. La escuela no hizo nada más que decirnos que no mandásemos las fotos”.

Emilie, 17.


6.

“Le envié a mi novio una foto vistiendo lencería y collar que le dije podía guardar. Cuando abrí su portátil, era su fondo de pantalla. No era problema porque sólo nosotros la veíamos, salvo porque la abrí frente a mi padre”.

Kara, 18.


7.

“Alguien publicó mis fotos desnuda en Tumblr y tienen más de 82.000 notas”.

Taylor, 16.


8.

“Estaba saliendo con un amigo que era cercano. Cuando me pidió una foto desnuda no le vi el daño, porque le tenía confianza. La mandé un jueves en la noche, y el viernes a la misma hora todos la habían visto. Fue subida a tres de mis conversaciones grupales con amigos”.

Coco, 18.


9.

“Una noche, mi novio hace cinco años me pidió una foto. Me dijo que estaba bien si no quería hacerlo, pero estaba enamorada y él había hecho mucho por mí así que lo hice. El siguiente día me encontró en el pasillo muy alterado. Le pregunté que pasaba y me dijo que alguien robó su teléfono de su bolso de gimnasio. Sentí que todo daba vueltas alrededor mío. Jamás lo recuperó”.

Destiny, 18.


10.

“Le envié a mi ex novia un Snapchat de mi pecho porque quería mostrarle una contusión, no se veía mucho. Terminó por ponerla en una conversación grupal con tres de mis amigos en ella. No me avergonzó, pero me hizo cuestionar la seguridad al enviar fotos”.

Andi, 18.


11.

“Hablaba con este chico durante el verano. Comenzó a llamarme sexy y preciosa, lo que me hizo sentir increíble. Después de cinco días dejó de hablarme. Le dije que me molestó y me llamó sexy, me dijo que tenía un gran cuerpo, pero ya no me importaba. Le dije que si me quería, debía esforzarse para que saliéramos. Seguimos hablando y me pidió un ‘avance’, así que le mandé la foto de un topo. Le dije que no iba a enviarle fotos desnuda. El día siguiente, me dijo que no quería seguir hablando conmigo”.

Michaela, 15.


12.

“Una vez me encontré con un tipo que no había visto en cuatro años porque se había cambiado de escuela. Comenzamos a hablar por teléfono. Me dijo que la pubertad le había llegado fuerte y que no le molestaría ver fotos de mí desnuda. Le dije que deberíamos estar saliendo primero, y él respondió que no pasaría por el asunto de la larga distancia. Me continuó hablando sobre lo bien que me veía y finalmente se las envíe. Me dijo que salía bien, pero no envió ninguna de regreso. No hemos hablado desde entonces. Me siento usada.

Zoe, 18.


13.

“Luego de que le envié fotos desnuda a un chico, me dijo algunas de mis fallas. Enviar desnudos me hizo sentir terrible sobre mí misma porque me di cuenta que no tenía un cuerpo perfecto.

Gracie, 17.


14.

“Nunca mostraría mi cara en las fotos desnuda, pero las paredes en mi cuarto son algo únicas (con diseños a mano de todos mis amigos). Una vez después de enviar las fotos, un amigo de la persona a la que se las envié me preguntó si podía poner sus diseños en mis paredes… aunque él nunca había estado en mi casa”.

Quinn, 18.


Es por situaciones como ésta que siempre debes pensar dos veces antes de enviar fotos sin ropa.

Es normal que se quieran hacer las cosas en una relación mucho más interesantes, pero se debe tener siempre en cuenta que lo que se sube a internet es muy difícil de eliminar después.

Source: Upsocl


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